Ayer me quedé viendo Forged in fire de History Channel, y por primera vez me sentí representada en un programa, y este programa lidia con un arte casi siempre de hombres, la forja.
En este programa hasta donde sé, solo dos mujeres han ganado esta competencia, es decir de los 161 episodios que tiene la serie marcados en su página de Wikipedia solo 2 han sido ganados por mujeres (3.22%)
La que vi ayer me hizo sentir representada.
Creo que no había sentido nunca lo que es una representación en películas o series, incluso las mujeres de mi edad casi siempre tienen un cuerpo espectacular, una vida “bonita” o son super expertas en algo o están super fregadas y sus vidas son un drama.
La mujer que vi ayer se llama Rita Thurman, el programa salió al aire en abril 15 de 2020, en este programa básicamente me vi.
Vi una mujer de mediana edad, con el cabello pintado de rosa, haciendo cosas que normalmente no son de mujeres, scout, que daba brinquitos de felicidad cada que hacía algo bien.
En pocas palabras, vi una mujer como yo.
Y la verdad se siente bien bonito que ves a alguien como yo hace cosas que te gusta en terrenos donde regularmente andas y no son bien vistos con un look como el tuyo.
Hay demasiados espacios donde mayoritariamente no se aceptan mujeres, y las pocas que llegan a entrar a esos espacios son excepcionales, la gran mayoría, cuando llegan a entrar, pasan desapercibidas, apenas se les está dando representación en un mercado donde no se les contaba, hablando de películas como Hidden Figures y suffragettes que son de las pocas que recuerdo que hablan de mujeres normales que hicieron historia sin ser excepcionales como Marie Curie o Ruth Bader Ginsburgh en On the basis of sex , estas dos mujeres supieron y pudieron hacer la diferencia y ser puntas de flecha en la entrada de mujeres en sus respectivas áreas.
Pero no todas somos puntas de flecha, muchas de nosotras estamos detrás de cámaras haciendo lo que podemos y dejando huella en cosas mas pequeñas.
Pero ahí estamos.
Ahí seguimos.
Y ahí estaremos para dejar nuestra huella y que otras vengan detrás, con un camino más limpio y mayores oportunidades.
Mariana Flores